Volvamos a recordar el niño que todos tenemos dentro

miércoles, 10 de noviembre de 2010

ANÁLISIS DE OBSERVACIÓN DE JUEGOS


Observación de juego
La observación se realiza en un jardín privado de San Fernando, se focaliza la actividad en un grupo de tres niñas de 4 años de edad: Nahiara, Danna y Antonella.
En las dos observaciones intervienen en el juego otras niñas y niños, por los cual describiré el juego de todos los involucrados.
Ambas observaciones tienen una duración aproximada de 30 minutos.

1ª observación (01/09/10)
La docente dice “vallan a jugar un ratito” todos los niños se abalanzan sobre el rincón de los juguetes. Las tres niñas van en busca de carteras, ositos, ropa, canastas, telas grandes y mantas como pueden, porque están muy cargadas, se dirigen a un rincón de la sala que por la construcción del edificio forma una especie de pequeño pasillo (siempre eligen el mismo lugar para jugar a la mama)
-Yo soy la mama, dice Nahiara
-Yo soy la hija, acota Antonella
-Y vos sos la hermana, dice Nahiara refiriéndose a Danna.
Luego piden a la docente que cuelgue una manta para que divida el sector utilizado del resto de la sala, entonces la seño coloca unos broches en cada extremo, y las niñas dicen ya esta lista la puerta.
Me siento en un rincón y observo.
Se acerca Sebastián ¿a que están jugando chicas?
-a la mama
-yo soy el hermano, ¿dale?
Sebastián se dirige al rincón de los juguetes y trae más elementos, cajas vacías, y peluches. Acomoda las cajas fuera de la casa e invita a las chicas a subirse para ir a la casa del tío.
Valentín que estaba cerca escucha y dice, yo soy el tío, vengan a mi casa.
Las chicas se introducen en las cajas, simulando un auto o un tren, mientras Valentín corre mesas y sillas construyendo su casa.
-Vengan, vengan a casa, es por acá, dice Valen.
Todos van y pronto vuelven a la casa original.
Sebastián dice, “dale que es tu cumple Anto” y le regala ropita de los juguetes y le pide que se la ponga, Antonella se pone un vestido y sobre él un saco.
Me muestran que linda le queda la ropa que le regalaron por su cumple.
Vuelven a la casa, pero Danna se ha retirado del juego para ponerse a dibujar.
Nahiara y Antonella se acuestan a dormir, la mama tapa y acaricia a la hija para que se duerma, y pide silencio a Sebi que esta afuera.
-¡Hacé silencio que mi hija esta durmiendo!
-Bueno, pero ahora soy el papa, dice Sebi.
Mientras Valentín, ya esta jugando a otra cosa con otros niños, ha armado “una heladería” y juegan comprar y vender.
Dentro de la casa, buscan redefinir los roles y ubicarse en tiempo y espacio imaginarios:
-Bueno hoy estamos todos en casa porque Anto no fue al jardín, dice la mamá.
-No pero yo voy al cole, no voy al jardin. Soy más grande, dice Anto.
-No vos soy chiquita tenes tres años y vas a la sala de los chiquitos, y hoy no tenías clases y te quedaste en casa, dice el papá.
Y hoy es Martes, me mira y me dice, “hoy es martes de mentirita en el juego, se” porque en realidad es miércoles y ellos lo saben.
Mientras tanto vuelven a dormir los tres, la mamá y la hija abrazadas, y el papá en un costado.
La hija esta mordiendo un osito, simulando un chupete o un mordillo. El papá la reta, no muerdas las cosas hija, no ves que se rompen y le saca el juguete de la boca.
Aparece otro niño, Tomas, se ubica fuera de la casa, se hace bolita y se acuesta entre las cajas que quedaron allí.
-Hola, soy el perrito, dice mirando por entre la cortina.
-Pero el perrito tiene que dormir afuera, dice la mamá.
Tomas juega unos minutos y se va.
-Ya se dice Sebi, juguemos a que hoy es haloween. Insiste con el tema, va a buscar ropa para usar de capa, y deja el juego.
La seño dice que es hora de guardar.



2ª Observación (08/09/10)
Es la hora del juego, todos se amontonan en el rincón de los juguetes, miran, tiran, eligen, y piensan… A que jugamos…
-Jugamos a vender, dice Antonella.
Y pronto varias nenas están buscando elementos para armar un lugar de ventas.
En este juego participan las tres niñas que lo hicieron el primero: Nahiara, Antonella y Danna, y se suman Selene y Ángeles.
Colocan mesas en forma de mostrador y todas pelean por ser vendedoras, nadie quiere ser cliente.
Ángeles me pide papel para hacer plata, y un lápiz. También les doy una cartulina y unas fibras, para que hagan los carteles con los precios.
Sobre las mesas colocan ordenadamente todo lo que encontraron, cada una tiene una cartera, o especie de monedero con plata que hicieron.
Una nena que no estaba en el juego, Camila, se acerca.
-¿Que venden? ¿Puedo comprar?
-Si comprame a mi (Ángeles)
-No comprame a mi (Selene)
-Vendemos juguetes, de todo, lo que quieras (Nahiara)
-Bueno dame este y este, y unos caramelitos y un alfajor, dice Camila.
-Pero no vendemos golosinas, dice Danna.
-Pero mi mamá tiene un kiosco y vende de todas cosas, y chupetín, y alfajor, todo, dice Camila.
-Bueno, le dan unas maderitas, tomá, son ocho pesos, dice Selene.
Camila toma las cosas, paga y se va. Luego Danna sale detrás del mostrador y va a comprar juguetes para sus hijos. Compra una pelota y una muñeca, pronto deja la pelota y se va del juego a jugar a la mamá con su bebé..
Las chicas continúan reacomodando los juguetes y mercadería, mientras Antonella y Nahiara empieza a escribir el cartel.
-Seño como se escribe: vendo empanadas, dice Anto.
-Empieza con E de empanada, y la escriben con un poco de ayuda, pensando que letra sigue, y luego dibujan empanadas, piden cinta y lo pegan en la pared.
-Vendo empanadas, vendo empanadas, dicen todas a coro (para el acto de 25 de Mayo ellas fueron vendedoras ambulantes y vendían empanadas y pasteles)
Comienzan a acercarse algunos varones, preguntan, pero no se involucran en el juego.
Encuentran una manta, y deciden ponerla de mantel. Levantan todos los elementos, ponen el mantel con mucho cuidado para que quede prolijo, y vuelven a poner las cosas encima.
Lugo juegan a meterse debajo de la mesa, se hacen las dormidas, alguna asoma la cabeza, espía y se vuelve a meter. Se ríen mucho.
Lamentablemente llega la hora de guardar, “A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar, despacito y sin romper que mañana hay que volver” esta canción es la que menos les gusta escuchar. Cuando se canta se escucha un “noooo, un ratito más” pero la hora de juego ha terminado.



Relación juego-teoría
La vida mental de los niños esta poblada de imágenes que le apaciguan y de otras que lo inquietan; a ambas teme perderlas, necesita conservarlas, recuperarlas, revivirlas, rehacer la angustia que le provocan, y de este modo abundan en detalles los objetos reales y fantásticos que recrean todos en sus dibujos. La imagen es fugitiva y el dibujo la retiene e inmoviliza; esta capacidad de recrear objetos en imágenes inmóviles es una nueva forma de luchar contra la angustia de la perdida.
Se observa en Danna, esta situación, ella siempre comienza a jugar un juego con las demás chicas, pero pronto, se aburre, se cansa, o ya no quiere jugar, y la siguiente acción es pedir una hoja para hacer un dibujo y regalárselo a la seño o a la mamá.
Otras veces elige ir a la biblioteca y mirar cuentos.
Sus dibujos, siempre representan a su familia: mamá, papá, la hermana y ella, también aparece un conejo. Sus dibujos están cargados de adornos peinados muy armados, mejillas marcadas, y demuestran mucho amor entre todos, muchas veces están tomados de las manos. Aparece un sol sonriente, arco iris, línea de base flores y corazones. También suele traer dibujos de su casa para regalar a la seño.
Desde los primeros juegos se manifiesta lo sexual, los deseos genitales. Este tipo de juego es muy frecuente, juegan a la mamá y al papá o a los novios.
A través de ellos pueden canalizar sus deseos genitales en el juego, y satisfacen sus necesidades de ver y tocar. Mostrar y ser vistos.
Las niñas entran en el aprendizaje de los rasgos femeninos con los que buscan identificarse con su madre, se disfrazan, utilizan accesorios, carteras, vestidos, sombreros, billeteras, para parecerse a ella.
En los juegos de las niñas se observa que intentan parecerse a las mamás, o a señoras que venden, utilizan ropa que se ponen sobre el delantal, vestidos, carteras, etc.
Durante el período de la inteligencia representativa, preoperatorio, Piaget distingue dos niveles de organización suficientemente diferenciados entre si que permiten establecer una clasificación de los juegos simbólicos.
El primer subestadio es el concerniente a las intuiciones perceptivas. Dentro de el hay diferentes comportamientos lúdicos:
Proyección de esquemas simbólicos sobre objetos nuevos.
Proyección de esquemas de imitación sobre objetos nuevos: son esquemas extraídos no ya de la propia acción sino a partir de modelos imitados.
Asimilación simple de un objeto a otro: un mismo objeto es tomado como significante para distintos significados.
Juego de imitación que consiste en una asimilación del cuerpo propio a otro o a objetos cualquiera.
Combinaciones simbólicas variadas:
i. Combinaciones simples de reproducción de escenas reales a desarrollos más extensos.
ii. Combinaciones compensadoras.
iii. Combinaciones liquidadoras.
iv. Combinaciones simbólicas anticipadoras.


El segundo corresponde a las intuiciones articuladas que se expresan en un pensamiento unidireccional. Se evidencias tres conductas lúdicas particulares:
Progreso dado por el orden relativo de las secuencias en las construcciones lúdicas.
Preocupación creciente por lograr imitaciones que respondan fielmente al modelo de lo real.
En las escenas dramatizadas, además de acentuarse el orden y la coherencia, los papeles o roles de cada uno de los personajes, logran paulatinamente diversos grados de diferenciación, complementariedad y adecuación.

Estableciendo una relación entre estas características del juego, señalaré en que momento se advierte cada situación.
Pude observar situaciones que corresponden con ambos subestadios.
Con relación al concerniente a las intuiciones perceptivas:
Con respecto a proyección de esquemas simbólicos sobre objetos nuevos, se puede ver cuando Nahiara hace dormir a su “hija” o cuando Danna juega a la mamá con su bebé lo tiene en brazos, lo acuna. Aquí ya no aplican el esquema sobre si mismos, sino que lo aplican a otros.
En cuanto a Asimilación simple de un objeto a otro: un mismo objeto es tomado como significante para distintos significados se observa cuando juegan a que las cajas son autos, las maderas son golosinas, el osito es un chupete. Etc.
En lo que respecta a Combinaciones compensadoras, si bien en los juegos observados no se advierte con claridad, puedo señalar la situación cuando las chicas hacen plata y compran lo que desean, sin que se les diga que no, o cuando Antonella no va al jardín y se puede quedar en casa con mamá y papá. Seguramente en lo cotidiano, sucede que deseen comprar algo y se les diga que no, o no quieran ir al jardín, pero se los trae igual, y en estas situaciones de algún modo compensan en el juego estos momentos.
Refiriéndome a Combinaciones liquidadoras, lo que puedo señalar es cuando Sebastián reta a su “hija” y le saca el juguete de la boca porque se rompe, quizás con esto esta reproduciendo una situación que a él en lo diario le acontece, (lo retan porque rompe algún juguete) pero la descontextualiza del contenido desagradable y la trata de asimilar incorporando la a otras conductas propias
Con relación al concerniente a las intuiciones articuladas:
Los niños intentan copiar la realidad con exactitud, los compartimientos lúdicos expresan ahora una marcha tendiente a lograr el equilibrio entre asimilación y acomodación. Se asiste al debilitamiento del simbolismo individual a favor del simbolismo colectivo, puedo relacionar esto en forma directa con las dos situaciones de juego observadas, ya que ambas se advierte que el juego tiene un inicio, con una toma de decisión, con organización del espacio, de los elementos, se adjudican roles diferenciados (no puede haber dos mamás) que se complementan e interactuar con el otro, en un juego colectivo.
Intentan imitar modelos reales lo mejor posible, el contenido temático continua siendo simbólico pero sus detalles y construcciones tienden a convertirse en verdaderas adaptaciones inteligentes. Por ejemplo cuando las chicas juegan a vender, ellas esta familiarizadas con comercios, con su organización y las tareas que allí se realizan, etc. Pero realizan su propia construcción, llenando de detalles y formas particulares a dicha escena.

“El niño y sus juegos” Arminda Aberasturi, Goldstein, Pichon Riviere. Paidos, Bs. As. 1986.

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